Se firmó convenio CUT y Comisiones Obreras en el marco del Foro Internacional: “Tendencias en reformas laborales y automatización”

Con una masiva asistencia y con dirigentes  de la Confederación Sindical de Trabajadores/as de las Américas (CSA), Confederación Sindical de Comisiones Obreras, España (CCOO) y de la Central de Trabajadores de Argentina-Autónoma (CTA) se inauguró este miércoles en la sede de la CUT, la primera jornada del Foro Internacional “Tendencias en Reformas Laborales y Automatización: desafíos para el mundo del trabajo”.

El evento –que concluirá este jueves- es organizado por la Vicepresidencia de Relaciones Internacionales de la CUT,  liderada por la consejera nacional Tamara Muñoz, en conjunto con la CSA. Dos son las temáticas centrales que se discuten en estas jornadas con el objetivo de “ser un espacio de diálogo político sindical, buscando hacer síntesis respecto de los temas que nos aquejan y tratar de buscar una respuesta común frente a estas temáticas”.

Una de ellas es la “situación de las reformas laborales en América Latina y Europa y cómo estas reformas buscan desmembrar el poder construido durante décadas por las organizaciones sindicales”, puntualizó  Muñoz, colocando como ejemplo lo que está pasando con las reformas en Brasil, Argentina, Perú y Colombia: “en todos estos casos hay un denominador común: la derecha gobierna esos países y busca instaurar un nuevo paradigma en lo que a relaciones laborales y organizaciones sindicales se refiere. Nuestro país no escapa a ese fenómeno. El nuevo Gobierno ha señalado con claridad que busca hacer modificaciones a la reforma laboral, aprobada en el gobierno anterior, legislando sobre la situación de los grupos negociadores y los servicios mínimos”.

El segundo, señaló, “es el debate mundial que ha implicado la incorporación, cada vez más intensiva, de la automatización y la robotización” en el mundo del trabajo aun cuando, precisó, estos fenómenos “no son un tema nuevo” pero que sin duda “es necesario debatir los efectos que tienen y tendrán en la creación o destrucción del empleo (…) además de los efectos que tendrán en la calidad o precarización del trabajo que podría traer aparejado”.

En la ceremonia de inauguración estuvo presente la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, el ministro del Trabajo y Previsión Social, Nicolás Monckeberg   junto a los dirigentes de la CSA, CTA, CCOO y la representante de la Fundación Friedrich Ebert  Chile, Simone Reperger, entidad que junto a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, la CTA, CCOO y la Universidad Alberto Hurtado, colaboraron para el desarrollo de este foro.

Monckeberg, dijo que “es una muy buena decisión el juntar a trabajadores y dirigentes sindicales para analizar en profundidad el impacto de las nuevas tecnologías en el empleo. Esto se construye así: trabajadores, gobierno y empresarios. Y creo que  eso habla bien del sindicalismo en Chile cuando somos capaces de anticiparnos a los problemas que van a golpear eventualmente el empleo: para bien si hacemos las cosas bien o para mal, si nos quedamos con los brazos cruzados”.

El primer panel que se debatió fue en torno a las “Tendencias en Reformas laborales en América Latina y Europa:¿una nueva amenaza para el mundo laboral”, en el que participó, Bárbara Figueroa; el secretario General de la CSA, Víctor Báez, el secretario de Relaciones Internacionales de la CTA, Adolfo Aguirre  y el secretario General de CCOO,  Unai Sordo.

Báez aseguró que las tendencias de las reformas laborales en el mundo actualmente están apuntando “a dejar cada vez con menos derechos, y de ser posible dejar sin derechos, a los trabajadores y trabajadoras”, señalando que esto también tiene que ver con la “revolución industrial 4.0” (fenómenos de la automatización-robotización) porque sus propulsores “creen que los derechos laborales desaparecen con la automatización”. Asimismo, hizo énfasis en que si bien “hablamos del futuro del trabajo, no podemos dejar de tomar en cuenta la situación actual”. A su juicio, para enfrentar los temas actuales y futuros del mundo del trabajo: “necesitamos un movimiento sindical 5.0. Esto significa un movimiento no fragmentado, un movimiento sindical mirando al futuro, un movimiento sindical negociando, un movimiento sindical condicionando los cambios tecnológicos a los derechos de los trabajadores y trabajadoras”.

Sordo, planteó que la reformas laborales que se han implementado en Europa “han estado destinadas  a bajar los salarios, a disminuir el poder sindical, es decir el poder organizado de los trabajadores a incrementar por tanto, el poder de los empresarios para flexibilizar y para precarizar el empleo. Es un perfil de reformas laborales profundamente regresivo y profundamente injusto, pero además es profundamente ineficaz para los retos que los sistemas de digitalización y de automatización de la economía requieren”. En esa línea argumentó que estos  van a requerir entre otras muchas cosas, “de organizaciones sindicales estructuradas, vertebradas que sean capaces de entender cuáles van a ser los cambios y de contribuir a que los trabajadores y trabajadoras se puedan adaptar a esos cambios, a los requerimientos formativos de esos cambios, sin deteriorar sus condiciones de trabajo. Y para acometer estos cambios, estas mutaciones en la producción, no puede haber sindicatos fragmentados, sindicatos debilitados”.

Aguirre, en su análisis dijo que hay  que “definir esta etapa, como una etapa de desafíos y disputas ya que chocan dos lineamientos: uno, lo que promovemos como materia político sindical que es seguir avanzando en lo que se conoce el derecho progresivo para fortalecer las democracias, para mejorar la igualdad, para fortalecer los Estados en el marco de los derechos fundamentales. Y otro,  que es el que está más sonando,  están sonando las campanas ya, de entrar en una etapa de derecho regresivo, con lo cual para nosotros es una alarma que requiere no solamente debatir sino tomar decisiones”.

Figueroa, en tanto junto con resaltar el alto nivel de este debate, subrayó que estos foros “nos permiten sin duda tener una mirada mucho más global respecto de fenómenos que no solo se están dando en nuestro país”. En ese sentido, añadió que la unidad internacional es la única manera de enfrentar de manera globalizada, “fenómenos que se dice son de la globalización pero que en realidad tienen que ver más con el capitalismo que con solo la globalización”. Y si bien, aseguró que hay que abordar desafíos como la automatización, “también debemos estar muy alerta como voz sindical de no bajar los brazos en torno a las demandas rezagadas, a estas demandas que están hoy presente de precarización, el subcontrato, la incorporación en igualdad de derechos de las mujeres, los jóvenes, la migración, entre otros. Por lo tanto entender que ahí, no podemos perdernos”, recalcando  que “la única manera de abordar integralmente todas estas demandas,  es cuando se logra ponerlas en un marco de derechos colectivos”, de ahí la importancia de la organización sindical.

Durante la jornada, que finalizó con el panel de los desafíos en el mundo del trabajo desde la mirada de dirigentes de partidos políticos del país, se firmó un Convenio Marco de Cooperación entre la CUT y CCOO con el que se formaliza el trabajo conjunto que seguirán  desarrollando para fortalecer el diálogo social, procesos de autorreforma sindical, temáticas de género y juventud, entre otras.

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