CUT y gremios exigen recuperar el cobre para industrializar Chile y hacerlo un país con mayor justicia social

En el marco de la celebración del  46~ aniversario de la nacionalización del cobre, la CUT y organizaciones sindicales de distintos sectores de la economía, formularon un llamado a renacionalizar el cobre y poner fin a la precariedad del trabajo en el sector minero y “avanzar en profundas transformaciones para Chile”.

El acto conmemorativo de la histórica firma del ex Presidente Salvador Allende -con la cual se decretó la nacionalización del metal rojo de la gran minería de la época (11 de julio 1971)- se desarrolló este martes, en la sede de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC) y contó con la asistencia de dirigentes sindicales representantes de distintos ámbitos del quehacer nacional. En la oportunidad también se recordó el segundo aniversario de la muerte impune de Nelson Quichillao (24 de julio, 2015), minero asesinado por un efectivo de Carabineros durante movilizaciones de los trabajadores de la mina El Salvador de Codelco.

Manuel Ahumada, presidente de la CTC, dijo que “el hecho histórico que se produce hace 46 años de nacionalizar el cobre, es un tema que tenemos que celebrar. Como decía Salvador Allende, fue nuestra segunda independencia económica. Ahora, el tema es el desafío que tenemos las nuevas generaciones del movimiento sindical, porque hoy tenemos que dar cuenta también que el 70% del cobre que se explota en Chile está en manos extranjeras, en manos transnacionales y privadas (…). Debemos cambiar este paradigma (…). Debemos empezar un proceso de industrialización y también una independencia económica real que nos permita también poder financiar un proyecto país distinto, un país con mayores beneficios sociales, con mayor seguridad social”.

En ese contexto, resaltó la importancia de nacionalizar también el litio puesto que junto al cobre y la capacidad de generar energía que tiene el país, se produciría un triángulo virtuoso de desarrollo: “La capacidad que tiene Chile de generar energía, tanto eólica, geotérmica; tenemos las principales reservas del mineral que conserva la energía y tenemos las principales reservas del mineral que transporta energía. Entonces, no ver un polo de desarrollo virtuoso en torno a eso, es ser muy  cortoplacista. El movimiento sindical, debe empujar estos temas para que se asuman como cuestiones programáticas y como visión país”.

En tanto la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, dijo que “hoy no solo hablamos del pasado y valoramos lo que fue la nacionalización del cobre en su momento sino también está este anhelo y demanda sindical de que nuevamente logremos nacionalizarlo”. Al recordar la consigna de lucha de las movilizaciones del 2011 (“a recuperar el cobre para educar Chile”), señaló que “hay una labor permanente del mundo sindical de hacernos cargo de la necesidad de que nuestro país, no solo potencie el desarrollo de sus recursos naturales sino que también, eso sea para el pueblo, que sea desde este esfuerzo que hacen  los trabajadores y las trabajadoras como retribución también a ellos”.

En ese contexto, precisó que “la nacionalización del cobre, sí, pero también con derechos para los trabajadores”, haciendo así una radiografía a las condiciones precarias del trabajo a subcontrata que escala también hacia los de planta, sin olvidar los accidentes fatales en sectores como la minería y construcción por falta de medidas de seguridad: “tiene una significación especial hacer esta celebración en la casa de los trabajadores del mundo vinculado a la minería y tiene además una doble significación porque, no solo lo hacemos en memoria de Nelson Quichillao sino que con el peso de tener que lamentar muchas muertes en el ámbito de la minería, particularmente en estos últimos meses, bien sabe también el mundo de la construcción”.

De ahí, que enfatizara que “refrendamos en esta oportunidad, el compromiso con las grandes demandas del pueblo de Chile, pero lo hacemos en un año especial,  porque a la CUT no le da lo mismo quién gobierne (…). Tiene que haber una línea que no se puede romper y es que  el camino para avanzar en profundas transformaciones para Chile, llegó para quedarse”.

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